Mi querida Señora

Una señora encantadora, vestida con la luz de su propia belleza- Percy Bysshe Shelley

Que mejor forma de dar inicio a este blog que hablando de la belleza de la mujer. Arma poderosa, incentivo de atracción,  fuerza involuntaria de aceptación, seguridad y firmeza. Inevitable no mencionar la frase de Jose Ortega y Gasset “Rara vez la belleza que atrae, coincide con la belleza que enamora” 

Acompañada de una deliciosa tasa de té estoy pensando por donde  comenzar… la belleza en una mujer, no quiere decir precisamente que esa mujer sea una dama. Empleando como significado el estilo, elegancia y respeto que tal persona debería de poseer para ser llamada señora.

He tenido la oportunidad de conocer mucha gente, las que podríamos llamar equívocamente “diferentes clases”. En mi forma de ver las cosas, cuantos errores comentemos diariamente clasificando. Y muchas de esas veces clasificamos erróneamente. Mundo de la high class en los que las llamadas señoras no son tan señoras, son personas faltas de valores y voz propia, personas mezquinas, bipolares, excéntricas, sin decisión propia, falta de voluntades y por supuesto, humildad! Tipo de persona que mayormente juzgan, señalan, parlotean, o simplemente repiten lo que escuchan. También he tenido la oportunidad de conocer gente común,  de la clase media o baja,  llena de grandes virtudes, con principios firmes, convicciones y corazón inquebrantable. Personas detrás del telón, sin reflectores, pero con una intensa seguridad propia, personas que transmiten luz donde quiera que van. Mujeres dignas de mi respeto y admiración. Mujeres que no necesitan ser llamadas señoras, pero que son unas verdaderas damas.

Exageraria si generalizara, de todos los medios se rescatan personas que valen la pena, personas increíblemente productivas, mujeres con valores sin importar el estatus.

Conozco mucha gente, mujeres físicamente bellas- verdadera belleza física-mujeres no tan agraciadas, y como simple y sencillo podría llamar “mujeres feas”, conozco gente de clase alta, media y baja . Pero yo, personalmente para llamar a una mujer “SEÑORA, necesita ser una dama y requerir valores,  mas que un simple sufijo.

La belleza de la mujer, de UNA GRAN SEÑORA, va de la mano de actitud, elegancia, respeto y educación. Mirando desde el interior, no hay mujer bella si no vive humildad en su corazón.

 

Anuncios

Autor:

Jenly Bouzon

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s